How to make a wand (primera parte)

Hoy hemos empezado a hacer nuestras varitas. Dentro de las actividades proyectadas en la evaluación final, hemos adaptado algunos contenidos a esta tarea.

Para empezar, hemos hecho un dictado con las instrucciones que tenemos que seguir para fabricarla. Ojo, cualquier cambio en el proceso podría hacer que la magia no fuera útil. Este ha sido el dictado:

“How to make a wand:

Hacer una auténtica varita de Olivander es un proceso muy difícil. Estos son los materiales que necesitarás:

– Madera de cerezo japonés relleno de corazón de dragón.

– Resina de roble del norte de los fiordos noruegos.

– Polvo de oro de hadas de Nunca Jamás.

Marca con un lápiz sobre la varita un pequeño punto cada 5 cm. Haz lo mismo en el lado contrario, pero comenzando en el centímetro 2,5.

Pasa la resina por los puntos que has marcado formando una espiral.

Por último, echa el polvo de hadas por encima para hacerla mágica”

Después del dictado nos hemos puesto manos a la obra. Sin darnos cuenta, durante toda la actividad, hemos estado trabajando lengua y matemáticas.

Mañana terminaremos de echar la resina de los fiordos a las varitas que quedan y, si da tiempo, comenzaremos a usar el polvo de hadas.

El cajón cerrado

Sabemos que en el cajón del profe hay algo escondido. Las llaves están colgadas en la pizarra, pero sólo podremos cogerlas si conseguimos 200 puntos. ¿Cómo conseguirlos?

Primero, repasamos el proceso digestivo en clase de Science. Una vez recordamos los pasos, ponemos nombre en inglés a cada parte:

Mouth, esophagus, stomach, liver, gallbladder, pancreas, small intestine, large intestine and rectum.

Por sorteo, los niños van saliendo a explicar al resto el proceso digestivo:

– Si lo hacemos con nuestra libreta delante en español, conseguimos 5 puntos.

– Con libreta, diciendo las partes en inglés, 15 puntos.

– Si salimos a explicar sin libreta en español, conseguimos 20 puntos.

– Si conseguimos explicarlo todo con las partes en inglés sin ayuda, 30 puntos.

Todos los puntos son para todos. Cuando consigamos los 200 puntos, ¡conseguiremos la llave!

Damos un tiempo, controlando como siempre el nivel de ruido, para que los equipos preparen sus exposiciones. Después, han empezado a salir los niños a explicar al resto el proceso y a conseguir puntos, hasta que al final ¡han conseguido los 200 puntos!

Abrimos el cajón y dentro encontramos…

¡Harry Potter y la piedra filosofal!

Mañana comenzaremos con el primer capítulo.

La historia más rápida jamás contada

¡Alucinante!

Hace unas semanas, en verano, pedí en Internet unas tarjetas que me gustaron para trabajar la inventiva en clase. Ayer al fin llegaron y hoy las hemos estrenado. Aunque el fin de estas tarjetas es otro, nosotros las vamos a usar así:

Con una aplicación de números aleatorios, los alumnos van saliendo muy rápido a coger una tarjeta. Todas están boca abajo.

Al dar la vuelta, verá que hay muchos dibujos en cada una. Sin tiempo para pensar, empieza una historia. Sale otro número. El número de lista sale corriendo a coger otra tarjeta, eligiendo un nuevo dibujo para continuar el comienzo anterior.

Nos hemos estrenado con dos historias.

En la primera, un dragón arrasa una ciudad dejando un sólo superviviente. De repente comienzan a dispararle. Siguiendo una música de circo lejana, encuentra a un gato, que es además el que intenta acabar con nuestro protagonista.

La segunda historia nos cuenta que un ojo (en un mundo en el que sólo hay ojos) es atropellado en la ciudad. Tal es su enfado que encierra al resto de ojos en sus casas y consigue convertir el día en noche. Los ojos que quedaban en la calle van a por él, le cortan las pestañas, unas arañas ponen telas sobre él y unas gafas de sol le nublan por completo la vista.

Con esta actividad trabajaremos de forma cooperativa la creatividad, rapidez mental, agilidad, creación de cuentos, expresión oral y la escucha activa.