La Capilla Sixtina

La semana pasada, la mamá de una compañera de clase mandó un enlace de una visita virtual a la sala más espectacular de la Tierra, la Capilla Sixtina, así que hemos hecho una tarea competencial para trabajarla.

Primero, al llegar a clase nos hemos encontrado con una caja fuerte que necesitaba un código para abrirla.

En la pizarra, había cuatro números ocultos que teníamos que ir descubriendo a medida que avanzáramos en la tarea.

Hemos dado una serie de preguntas a los niños para que en grupos cooperativos fueran resolviéndolas. Cada alumno ha asumido su rol de equipo.

Cuando todos los equipos han resuelto todas las preguntas, hemos descubierto el código oculto. Al abrir la caja fuerte, nos encontramos con unos códigos QR:

Rápidamente, han abierto su aplicación para leer códigos y han descubierto el paseo virtual del que os hablaba. Os dejo aquí el enlace:

VISITA VIRTUAL

Una vez lo han visto bien, repartimos la escena central de “La Creación de Adán” para que apliquen las sombras y brillos de la misma forma.

La persistencia de la memoria

¡Feliz año a todas las familias de clase! Ya estamos de nuevo de vuelta. Os deseo a todos un feliz trimestre y, sobre todo, pleno de salud.

Hoy hemos empezado, como no podía ser de otra forma, hablando de nuestras vacaciones de Navidad. Cada compañero de clase nos ha contado dos regalos que le hayan traído los Reyes. Hemos aprovechado los que más se repetían para hacer una tabla de registro y después han pasado estos datos a una gráfica de barras.

Terminadas las mates, viajamos al MoMA de Nueva York para ver la que seguramente sea la obra más famosa de Dalí: «La persistencia de la memoria» o «Los relojes blandos».

Primero, como siempre, hemos empezado a describir las evidencias, lo que claramente vemos: relojes, playa, atardecer… Después, lo que nos hace sentir. Se han dicho cosas muy interesantes.

Terminados los árboles de descripciones, hemos empezado a hablar de este óleo. Este pequeño cuadro de solamente 33 centímetros de ancho tiene dos interpretaciones distintas. Una de ellas fue desvelada por el propio Dalí en una de sus surrealistas entrevistas: son relojes hechos de queso camembert.

La otra es mucho más física: un guiño a la Teoría de la relatividad de Einstein, publicada unos años antes de que se hiciera este cuadro.

De una forma u otra, los niños han dicho cosas tan inteligentes como que «representa el tiempo que se nos acaba», «los relojes se derriten por el calentamiento global», «lo que hay en el suelo es algo que ya no tiene vida porque su tiempo ha acabado».

Debate, dibujo y descripción

Hoy hemos trabajado uno de los cuadros más importantes del siglo XX. Como siempre hacemos, lo ponemos en la pizarra y no les explico nada de lo que representa.

Empezamos una tertulia y salen muchas ideas. Ellos ven gritos, tristeza, llanto, fuego, un ojo y una antorcha. A alguien se le ocurre que podría ser un Kandinsky; otros dicen que un Picasso. Incluso alguien comenta que es abstracto.

Después de hablar un rato, los niños piensan que es una pelea, una guerra. Al llegar a esa conclusión les hablo de lo que representa. Entonces, un compañero nos dice que él cree que la intención que tiene Picasso con este cuadro es que cualquier guerra no se repita nunca.

Como los niños ven que usa el blanco y negro para transmitir más tristeza, ¡decidimos darle color!

Por último, pasamos una fotografía del cuadro para pegarla en nuestra libreta y hacer nuestros árboles de las descripciones: primero, palabras de lo que vemos; después, lo que sentimos. Por último, vamos poniendo todas esas palabras en una descripción más desarrollada.

¡Enhorabuena, clase!

La joven de la perla

Hoy viajamos desde el Prado hasta el museo Mauricio de La Haya, en Países Bajos.

Como siempre, comenzamos con nuestro «árbol de la descripción» y vamos poniendo palabras clave que describan esta pintura. Ellos han escrito palabras como «mujer, pañuelo, fondo negro, no tiene cejas, mirada fija, boca entreabierta, ropa…» Después le han dado forma a la descripción en un texto libre.

Una vez termina su descripción, comenzamos a hablar del cuadro. «La joven de la perla», conocida como la «Mona Lisa holandesa», es la obra más famosa del neerlandés Johannes Vermeer. De este pintor, mundialmente conocido, tan solo conservamos unos 35 trabajos, y es que Vermeer solamente hacía un par de cuadros al año, lo suficiente para mantener a sus quince hijos. Según algunas teorías, precisamente la mujer del cuadro podría ser su hija mayor, María.

A los niños les ha llamado mucho la atención la mirada penetrante que consigue Vermeer en esta pintura. Nos situemos donde nos situemos, nos seguirá continuamente con sus ojos. También tiene mucho protagonismo el brillo de la perla y cómo trata las sombras y la luz en cada dibujo.

Chicos y chicas de clase: ya que os ha gustado la luz de nuestra protagonista de hoy, os invito a que busquéis con ayuda de vuestros padres una foto del cuadro «El astrónomo», también de Vermeer. Pocos pintores han trabajado la luz como él.

Juana I de Castilla

Estos dos días hemos estudiado uno de los cuadros más valiosos del Prado y sin duda la obra maestra de Pradilla: Doña Juana la Loca. No os podéis imaginar lo que les ha gustado a vuestros peques tanto la pintura como la historia que esconde.

Ayer pusimos la imagen en la pizarra y, aprovechando que estamos trabajando las descripciones, hicimos una tertulia hablando de lo que nos sugería.

Los peques hablaron de que era una escena triste. Les impresionó cómo está dibujado el viento y hablamos de que es una escena que pasa en otoño invierno. También un alumno se dio cuenta de que bajo el ataúd hay un león como el del escudo español, así que dedujeron que son reyes los protagonistas.

Hoy ya hemos hecho una descripción exacta y les hemos hablado de lo que representa.

En la escena, Juana I de Castilla, la injustamente apodada como «la Loca», aparece embarazada junto a su marido Felipe I «el Hermoso», que murió en septiembre de 1506.

¿Por qué, entonces, es una imagen tan fría?

Juana ordenó llevar al rey Felipe a Granada, en un viaje de tres meses. En este viaje hicieron muchas paradas para que Juana, completamente enamorada de Felipe en una relación no correspondida, pasaba horas mirando a su marido.

Juana I de Castilla pasaría 46 años encerrada en Tordesillas por orden de su padre, Fernando el Católico. Sin duda una vida para ser pintada.

Hoy podemos ver el sarcófago de los reyes de Castilla Felipe y Juana en la Capilla Real de Granada.